jueves, 15 de marzo de 2007

Outsider de la informática

Así me llamó una vez mi hermano (con orgullo) cuando vio el software "raro" que usaba yo. Y eso que todavía usaba Window$. A decir verdad, no era tan raro el software que usaba, a saber:

  • Para e-mail, The Bat! en lugar de Outlook.
  • Para navegar, Opera en lugar de Internet Explorer.
  • Para chatear en MSN, Miranda IM en lugar de MSN Messenger.
  • Para chatear en IRC, ViRC en lugar de mIRC.
  • Para desarrollar, Clarion en lugar de Visual Basic.
Desde hace unos años ya no uso más Window$, salvo muy esporádicamente y para ciertas herramientas que no tienen versión equivalente en Linux. Y todavía sigo viendo a colegas informáticos que consideran normales a las siguientes cosas:
  • Que el sistema operativo se "cuelgue" ante la falla de un programa en particular.
  • Reformatear y reinstalar cada cierto tiempo.
  • Correr antivirus.
  • Piratear software.
Por eso cuando alguien me viene con quejas del estilo "Instalé el Explorer nuevo y se me desconfiguró Windows", yo tengo la gran satisfacción de responder "Lamento no poder ayudarte, pero no uso Window$". Obviamente, me miran como si estuviera haciendo un chiste, diciéndome "Ah, claro, ¿¿¿y qué vas a usar si no usás Windows???". Entonces ahí empieza mi prédica evangelizadora acerca de las ventajas de usar Linux, etc etc etc. Generalmente la respuesta que obtengo es bastante desalentadora (para mí), siendo la más incoherente (escuchada de un colega) "Lo que pasa es que yo no sé Linux". ¿"Saber" Linux? Si no hay que "saberlo". Solamente hay que aprender un par de cosas, largarse a usarlo, ¡y listo! Pero claro, no podemos esperar demasiado de un profesional de la informática que sigue usando Explorer como navegador principal a pesar de saber que es una mierda y que, encima, se pone contento porque la versión 7 trae solapas, como si eso fuera novedad. Por si acaso les informo que las solapas vienen "de fábrica" en Opera desde el año... 98, creo, y en Firefox desde que nació.

Por otro lado tenemos a los fanáticos de Linux, que piensan que los que no usan Linux son idiotas. Pero no sólo se limitan a eso, sino que también piensan que los que usamos Linux como usuarios y no como kernel hackers también somos idiotas. Yo, por mi parte, solamente quiero que mi PC corra un sistema operativo medianamente decente, sin preocuparme por virus ni cuelgues ni porquerías varias. Pero no quiero tener que aprender a toquetear 20000 archivos de configuración en /etc/*. Prefiero que el sistema sea lo suficientemente inteligente y amigable como para autoconfigurarse y después, si quiero, permitirme toquetear. Pero si no quiero, que ande bien igual.

Otra historia es con la seguridad informática. Cuando en alguna reunión comento acerca de lo vulnerables que son las computadoras en cuanto a invasiones a la privacidad se refiere, me miran como si yo estuviera paranoico (bueno, un poco soy, lo admito), y me dicen "... pero si yo en mi PC a lo sumo guardo alguna foto de mis viajes, o algún documento de Word... ¿qué me importa, si no tengo nada que esconder?". Razonando análogamente, dejemos que la policía entre a nuestra casa sin orden de allanamiento. Total, ¿qué tenemos que esconder?. Pero claro, es como remar contra la corriente.

Yo, por ahora, sigo tranquilo con mi Linux, que no se cuelga y anda más que bien. Y puedo hacer todo lo que necesito sin problemas y sin temor a que me entren bichos indeseables. Ah, y además con la seguridad de que el código que estoy corriendo no se conecta a cada rato con Micro$oft para informarle lo que hago y dejo de hacer. Y eso no es poco.

[Nota: donde dije "Linux" quise decir "GNU/Linux"]
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Outsider: en inglés, "persona que está excluida de una comunidad" o "marginal".

Cuando los Papas queman

Ayer estaba viendo en la tele que el Papa Maledicto, digo, Benedicto XVI, hizo algunas declaraciones, entre ellas volver a la misa en latín y aconsejar a los sacerdotes que nieguen la comunión a los divorciados y vueltos a casar.

Tratando de ser lo menos subjetivo posible, y dejando de lado el asco que me provoca este tipo, me pregunto... ¿Puede ser que en pleno siglo XXI, con tanta violencia y maldad imperando en el mundo, este zopenco, este mamarracho, este viejo decrépito (no sólo de cuerpo, sino de alma) tenga el descaro de condenar a alguien por el simple hecho de haberse divorciado? Ah, claro, lo que pasa es que "Lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe".

Cierto. Es preferible vivir un matrimonio infeliz y desgraciado antes que enfrentar la situación y separarse. O, Dios no lo permita, ¡no vaya a ser que una pareja que no está casada por iglesia (sí, con minúscula) tenga relaciones sexuales! ¡Horror de horrores! Me hace acordar a aquella idiota que se ufanaba de haberse casado virgen, como si eso la hiciera mejor persona.

Yo creo que este hombre (sí, es un hombre, ¿se acuerdan?) debería dedicarse menos a opinar cómo y cuándo hay que coger, y más a alzar la voz en favor de los oprimidos del mundo, ya sean cristianos, musulmanes, judíos, ateos, o "misceláneos". Pero, obviamente, eso sería como creer en los Reyes Magos.

Respecto a lo de la misa en latín: A fructibus cognoscitur arbor 1.

Como reflexión final, una frase: si Jesucristo viniera hoy al mundo, los encargados de crucificarlo serían el Papa y sus secuaces cardenales... apoyados por una gran cantidad de fieles, claro.

Dios actúa en formas misteriosas... y me parece que si la cosa sigue así, me hago excomulgar. Hace largo rato que no me siento ni católico, ni apostólico, ni romano.

Dixit.

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1 Al árbol se le conoce por sus frutos.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Work sucks

Ayer volví a ver "Enredos de oficina" ("Office space", en el original). Es increíble lo bien que captó el director, desde el punto de vista irónico y algo exagerado (solamente algo), las situaciones que ocurren en una empresa de sistemas. Y me retrotraje a aquella situación ocurrida en una de las tantas empresas por las que pasé...

Trabajábamos de lunes a viernes, y el sábado medio día. Obviamente, el sábado se usaba prácticamente para boludear pasar el tiempo. El viernes salíamos de joda, así que los sábados llegábamos entre las 10:30 y las 11:00. Un día nos anunciaron que habían estado consultando con expertos en eficiencia (sí, como en la película), y que llegaron a la conclusión de que era necesario hacer un corte de dos horas en la jornada laboral, así que forzosamente teníamos que evaporarnos de la oficina entre las 13:00 y las 15:00. Y agregaron que el beneficio que iba a traer esto iba a ser que no tendríamos que ir más los sábados.

Entre los más antiguos (y mal pensados) nos dimos cuenta de que existía una alta probabilidad de que apenas se atrasara algo nos pidieran que fuéramos a trabajar los sábados, así que acordamos decir que no, que teníamos otros compromisos/actividades y que no podríamos ir los días sábados.

Parece ser que la videncia funcionó muy bien, porque el viernes de esa misma semana nos llamaron a mí y a un programador "preguntándonos" si podíamos ir el sábado. El programador, más inexperimentado, cedió con relativamente poca presión (bah, dijo "Y bueno... sí, vengo."). Cuando me tocó el turno, respondí con un rotundo "No, no puedo, tengo un compromiso que no puedo cancelar.". El caradura de mi jefe (bah, un pelotudito inepto hijo del dueño, que se regodeaba en infundir miedo para tapar su falta de don de gentes) tuvo el descaro de decirme "Ah... ¿y es un compromiso muy importante?", a lo que respondí "Sí, sí, es muy importante", como si mi vida dependiera de ello. De hecho, era muy importante: dormir hasta que se me diera la gana y rascarme las bolas gónadas hasta cansarme.

Resultado: disfrutar de un fabuloso sábado, sabiendo que de tanto en tanto uno puede salirse con la suya a pesar de la maquinaria corporativa.

Salven a las ballenas

Hace un par de días volvía a casa, cuando una señorita de GreenPeace me dio un volante donde se invitaba a una sentada en protesta contra la pesca indiscriminada de ballenas.

Intención muy loable, por cierto, pero me pregunto... ¿Por qué esos mismos chicos que militan orgullosamente en GreenPeace no salen a hacer sentadas contra la pobreza, la injusticia y la corrupción? ¿Será que ese tipo de sentadas son para "zurdos", "negros" y "piqueteros"? ¿O será que hacer sentadas pro-ballenas es cool, mientras que hacer sentadas pro-gente es "una negrada"?

<delirio>
¿O será, tal vez, que detrás de GreenPeace hay un lobby de ballenas complotando para tomar el control del mundo?
</delirio>

Yo, por las dudas, ya tengo mi remera de "Liberen a Willy"...

De cinematis

Me pregunto por qué será que ciertas películas tienen la capacidad de limpiar las oscuridades de mi alma, al menos por unos minutos.

¿Será, tal vez, que despiertan sentimientos que creía apagados?

¿O será que me estoy poniendo más viejo y sensiblero? No sé.

Me pasa cada vez que veo "Forrest Gump".

jueves, 8 de marzo de 2007

Teatro-reality

Jueves, tarde. Llueve. La humedad se hace sentir en el ambiente. El único consuelo es pensar en el fin de semana que está próximo. De fondo se escucha un mix musical que por momentos pareciera llevarme al límite de la insanía. Pero todo se disipa pensando en el fin de semana que casi llega. Hasta que se empieza a escuchar el ritual diario...

Clac clac clac, suena el teclado de ella, acompañado por una risita tonta. "Boluda, ¡dejá de chatear y ponete a laburar!", suena una voz masculina. Y agrega "¡Estuviste pelotudeando todo el día!". Ella responde, con la voz alterada por la ofensa "No me digas eso, si hoy no pelotudeé, y tengo casi todo listo". Él replica "Pero boluda, si desde hoy que estás chateando con tu amiga, y después se me atrasa todo". Ella replica, con una voz-llanto digna de Cipe Lincovsky "Ay, no me digas así, sos re-injusto...". Después, silencio. Calma tensa, que podría cortarse con un cuchillo. Diez minutos después, ella estalla en una carcajada, al tiempo que profiere un "DICE MI AMIGA QUE LE MANDES LA FOTO DEL FIN DE SEMANA". Así habla, en mayúsculas. Parece que cuando se emociona, no distingue entre diferentes tonos de voz. Solamente sabe gritar. Y él le festeja. Siempre es así. Y ya me cansé. Saco la pistola que tengo guardada en mi bolso desvencijado (no por el uso, sino porque vino flojo de costuras de fábrica). Y apunto. Y me doy cuenta de que todas esas horas jugando al Duke Nukem no fueron en vano, porque acierto a la frente de cada uno al primer disparo. Después vuelvo a mi silla, tranquilo, sabiendo que le hice un bien a la humanidad. Los demás se acercan y me saludan calurosamente. Otros aplauden. Otros miran a la distancia.

De repente siento un sacudón, como si me hubiera caído de algún lado. Clac clac clac, suena el teclado de ella, acompañado por una risita tonta. Maldiciendo mi suerte, me doy cuenta de que otra vez volví a quedarme dormido en la oficina.

[Telón]

miércoles, 7 de marzo de 2007

Palabras (iii)

Hace dos días descubrí que la palabra "reticular" está relacionada con "red".

Guaaaau...